lunes, 13 de junio de 2016

Abdominales para principiantes: unas rutinas básicas

Uno de los ejercicios más habituales para mantenerse en forma es hacer abdominales. El objetivo es principalmente tonificar la barriga y lucir un vientre plano. Vamos a ver algunos ejercicios muy sencillos para empezar a hacer abdominales. También tienes que tener en cuenta que no basta con hacer este tipo de esfuerzo localizado. Busca un deporte completo y usa los abdominales como algo adicional.

Primer contacto con los abdominales

Vamos a empezar con algo muy básico. Pon una colchoneta en el suelo, y túmbate bocarriba. Pon las manos detrás de la cabeza levantando ligeramente los hombros del suelo, y dobla las piernas de tal forma que tus pies se apoyen completamente en el suelo. Tus piernas deberían formar un ángulo de unos 80 grados.
Después, acerca tu pecho a la pierna opuesta al mismo, girando ligeramente el torso, al mismo tiempo que acercas la pierna al pecho. Quedarías en una posición similar a la de la siguiente imagen.abdominales 2

Vuelves entonces a la posición de salida, y repites el ejercicio con el lado opuesto. Y así vas alternando durante unos minutos.
VIDEO: 


Con este ejercicio, solo haces trabajar una parte de los abdominales, pero es una buena forma de empezar. Ten en cuenta que no tienes que forzar, ni hacer demasiadas repeticiones del mismo ejercicio. El propósito es que estés en forma, no que te lesiones. Una vez hayas cogido esta rutina, puedes ir incorporando más ejercicios.

Como tener una “tableta de chocolate”

Estábamos hablando de ejercicios para principiantes, pero me ha parecido interesante incorporar otro video de la misma fuente que te explica cómo conseguir una “tableta de chocolate”, con una serie de ejercicios abdominales durante 8 minutos. Se trata de hacer lo siguiente:
  1. Tumbado de espalda, con las piernas dobladas y los pies en el suelo, tener los brazos extendidos a lo largo del cuerpo y levantar los hombros del suelo. Ir tocando alternativamente la parte de atrás de cada pie con el brazo del mismo lado. Tocar 15 veces cada pie (menos de un minuto).
  2. El segundo ejercicio es el que hemos explicado antes para principiantes. Se hacen 30 abdominales (15 cada lado) lo que suele durar menos de un minuto.
  3. Descansar 30 segundos.
  4. El tercer ejercicio consiste en abrir un poco la piernas respecto a los dos anteriores, juntar las manos de tal manera que los antebrazos estén entre los muslos, y con los hombres siempre despegados del suelo, doblarse un poco hacia delante y luego volver por atrás. Se repite el ejercicio 30 veces.
  5. Después, tumbado completamente boca arriba, con las piernas extendidas y los brazos detrás de la cabeza, pero sin levantar los hombros del suelo, ir levantado las piernas: primero la derecha, hasta formar un ángulo de 90 grados con el suelo, luego la izquierda, de tal forma que ambas piernas se encuentran durante un momento levantadas, y luego bajar la derecha, y después la izquierda. Repetir todo este ejercicio 15 veces.
  6. Segundo descanso de 30 segundos.
  7. Volvemos a la postura de estar tumbado con las piernas dobladas y los pies apoyados en el suelo. Los brazos están extendidos y apoyados en cada muslo. Hacer abdominales, de tal manera que las manos van subiendo a lo largo del muslo hacia la rodilla, antes de volver a la posición inicial. Repetir 30 veces.
  8. El siguiente ejercicio consiste en estar con las dos piernas levantadas formando un ángulo de 90 grados con el cuerpo y los brazos en cruz. Se trata de doblarse y tocar con las manos la parte inferior de las piernas entorno a los gemelos. Se repite el ejercicio 30 veces.
  9. Tercer descanso de 30 segundos.
  10. El penúltimo ejercicio se hace con los brazos cruzados en el pecho, haciendo abdominales hacia las piernas dobladas como en los primeros ejercicios. Se repite 30 veces.
  11. El último ejercicio se hace con los hombros levantados del suelo y las piernas también levantadas, de tal forma que la parte inferior de las piernas estén más o menos paralelas al suelo. Los brazos extendidos en cada lado del cuerpo también están levantados y no tocan el suelo. Los abdominales consisten en acercar el pecho a las piernas y las piernas al pecho. Se repite 30 veces el ejercicio.
Si nunca has hecho abdominales, ni se te ocurra lanzarte a hacer esta rutina completa a la primera. Tienes que ir entrenando. Prueba algunos de los ejercicios por separado, y verás que algunos son bastante más difíciles que otros. También asegúrate que tu situación de salud no es contraindicada para practicar algunos de esos ejercicios (siempre puedes preguntar a tu médico).

Como elegir una dieta saludable

Como tantas personas quieren adelgazar, los consejos para conseguir este objetivo se encuentran por todas partes: portadas de revistas, programas de televisión, blogs, productos milagrosos, y demás. A veces, puede ser un poco complicado encontrar alguna información fiable en mitad de tantos datos. Por eso, he pensado que era buena idea compartir unos consejos sobre cómo elegir una dieta saludable.

Recordatorio de episodios pasados

Primero, volvamos a los básicos. En algunos artículos anteriores te recordaba los consejos del Ministerio de Salud avisando contra las dietas milagrosas. Aunque cueste admitirlo, perder peso es un trabajo a largo plazo que pasa por cambiar los hábitos de forma duradera. Aquellas personas que pierden mucho peso rápidamente lo suelen recuperar igual de rápido, e incluso se arriesgan a tener problemas más graves.
Por lo tanto, lo importante es ingerir menos calorías que las que gastas, y por eso suele ser más importante controlar la alimentación, aunque por supuesto tener alguna actividad física moderada todos los días también es muy importante.

Los consejos de la Clínica Mayo

La Clínica Mayo es una de las instituciones médicas norteamericanas más prestigiosas. Buscando información sobre la pérdida de peso me encontré sobre este artículo en inglés, que te resumo aquí en castellano. Estas son las preguntas que te aconsejan que te hagas cuando estés valorando una dieta en concreto.
  • ¿Incluye esta dieta varios alimentos de los principales grupos de comida: frutas, verduras, cereales, productos lácteos con poca grasa, proteínas magras y nueces?
  • ¿Incluye alimentos que te gustan y que te comerías durante toda la vida, y no solo durante unas semanas o meses?
  • ¿Encuentras fácilmente esos alimentos en los comercios de tu barrio?
  • ¿Podrás comer tus alimentos favoritos, o incluso mejor, todo tipo de comida?
  • ¿Se ajusta a tu estilo de vida y a tu presupuesto?
  • ¿Incluye una cantidad suficiente de nutrientes y calorías para ayudarte a perder peso de forma sana y eficaz?
  • ¿Tiene esta dieta un apartado con actividad física regular?
Si la respuesta a una de esas preguntas es un no, significa que esta dieta no es buena para ti, puede seguir buscando, quizás haya otra mejor que puedas encontrar.

Resumiendo

Me parecen interesantes estos consejos porque no solo se aseguran que la dieta sea sana, variada, acompañada de ejercicio, y no suponga un desajuste calórico demasiado grande, sino que insiste en el hecho de que te tiene que gustar lo que comes, porque, realmente, una dieta es un estilo de vida para siempre. No se trata de hacer un esfuerzo durante unas semanas o meses, sino conseguir tener buenos hábitos para siempre. Por lo tanto, lo que realmente tienes que encontrar, es como hacer unos pequeños ajustes en tu vida para poder mejorar.
Obviamente, si tienes un caso grave de sobrepeso, o incluso si no lo tienes y simplemente quieres orientación profesional, lo mejor es que hables con un médico. El médico de familia quizás te pueda ayudar u orientar hacia otro especialista, sea endocrinólogo, sea dietista.

Alimentos de consumo diario: recomendados, a limitar y a evitar

El otro día, durante una visita de rutina, aproveché para que mi médico me diera una hoja sobre la alimentación sana, que contiene una lista de alimentos recomendados y otros a limitar o directamente a evitar. Se trata de un documento elaborado por la Dra. Susana Monereo Mejías y adaptado de Clin. Invest. Arterioscl 2006. Al igual que pone este folleto, insisto en que estas recomendaciones son orientativas y que debes seguir siempre las recomendaciones y consejos que te haya indicado tu médico.

Los alimentos recomendados para un consumo diario

  • Dentro de los cereales: el pan, la pasta alimenticia y los cereales integrales.
  • Todas las frutas (se recomienda 3 raciones al día), todas las verduras (se recomienda 2 raciones al día) y todas las legumbres son de consumo diario recomendado.
  • La leche desnatada, el yogur desnatado y la clara de huevo.
  • Los pescados blancos y azules, los mariscos (cefalópodos, crustáceos y moluscos)y la conservas de pescado al natural.
  • El pollo, el pavo (ambos sin piel ni grasa), el conejo, las aves de caza y la ternera blanca.
  • Dentro de las grasas, el aceite de oliva se puede usar a diario, pero con moderación, y hay que limitarlo en caso de exceso de peso.
  • En el capítulo de bebidas, el agua, el café (siempre que no sean más de 3 al día), el té y las infusiones.
  • Todas las especias y las salsas elaboradas con aceite de oliva, vinagre o mostaza.

Los alimentos que hay que limitar (no más de 2 a 3 veces a la semana)

  • Los cereales no integrales, la bollería confeccionada con aceite de girasol (magdalenas, bizcochos), el arroz.
  • Las patatas fritas de bolsa preparadas con aceite de oliva o de girasol, las frutas escarchadas o confitadas.
  • El queso fresco o con bajo contenido graso, la leche semidesnatada, el huevo entero, los productos elaborados con leche desnatada.
  • Las conservas de pescado en aceite de oliva o girasol.
  • La ternera, el buey, el caballo, el cordero, el cerdo, el jamón (sin grasa), las hamburguesas magras, la caza mayor.
  • Las margarinas para las cuales se indica que carecen de ácidos grasos trans y los aceites de semillas (girasol, maíz).
  • Los frutos secos tales como almendras, avellanas, nueces, pistachos, cacahuetes (preferiblemente crudos y sin sal).
  • Los zumos naturales.
  • El kétchup y la mayonesa hecha con huevo.

Los alimentos no recomendados (a evitar)

  • La bollería en general, las galletas, los aperitivos tipo ganchitos, cortezas…
  • El coco, las patatas fritas de bolsa preparadas con aceites de composición desconocida, las verduras y legumbres cocinadas con grasas tipo chorizo, beicon, etc.
  • La leche entera, los quesos que no sean frescos o de bajo contenido en grasa, la nata y la crema de leche, los flanes, natillas, cremas, cuajadas y batidos.
  • Los pescados en frituras comerciales o con aceites no recomendados.
  • Los embutidos, salchichas, beicon, hamburguesas, vísceras, patés, el pato y ganso.
  • La mantequilla, la manteca de cerdo, el tocino, el sebo, los aceites de palma y coco.
  • La pastelería y bollería en general, postres que contengan lácteos enteros y/o mantequilla, chocolate con menos del 65% de cacao, caramelos.
  • Los zumos envasados, los refrescos azucarados.
  • La bechamel y las salsas que contengan leche entera, mantequilla y/o grasas de origen animal.

Recomendaciones para preparar los alimentos

  • Usar métodos de preparación con la menor cantidad de grasa posible: hervidos, al vapor, asados, a la plancha, a la parrilla…
  • Evitar los alimentos fritos, y en caso de prepararlos, usar aceite de oliva.
  • Seleccionar carnes magras y retirar toda la grasa cruda visible antes de cocinarla. También retirar el exceso de grasa después de cocinar.

Cuando se come fuera de casa

  • Elegir platos con cuidado, y no dudar en pedir que eliminen algunos ingredientes.
  • Mejor pedir de primer plato sopas, caldos o verduras. Compartir raciones es peligroso, porque no se controlan las cantidades.
  • Aliñar la ensalada uno mismo para controlar las cantidades.
  • Pedir pescado a la plancha o al vapor siempre que sea posible.
  • Si se pide carne, pedirla a la plancha.
  • No tomar postres dulces, sino fruta.

Otros consejos importantes

  • Hacer cinco comidas al día: tres principales y dos tentempiés saludables. No saltarse comidas ni picar entre horas.
  • Comer raciones moderadas (pesar o medir las cantidades).
  • Comer de todo con moderación.
  • Comer despacio y dejar de comer al sentirse lleno.
  • Disminuir el consumo de alcohol (no más de dos pequeños vasos de vino al día para un hombre y uno para una mujer).
  • Usar sal yodada y fluorada y en pequeñas cantidades.
  • Planificar las comida con un menú semanal, para equilibrar los menús, y mejorar la organización de la compra.
  • Congelar las comidas en raciones, conservando la cadena de frío.

Consejos para personas alérgicas

Cada vez hay más personas alérgicas, y por eso es tan importante observar algunos consejos básicos, especialmente en estos días tan cercanos a la primavera. En este artículo vamos a centrarnos en particular en las alergias respiratorias, y en sus consecuencias más molestas sobre la vida diaria como conjuntivitis, rinitis, o el asma. Este post es un resumen del folleto elaborado por la SEMFYC, que os invito a consultar en su integralidad para una mayor y mejor información.

Los dos consejos básicos

Las personas alérgicas deben seguir dos recomendaciones, que en realidad son de sentido común, pero que no viene mal recordar:
  • Emplear el tratamiento que ha recomendado el médico.
  • Evitar la exposición a las sustancias a las que saben que son sensibles y a las que les resultan irritantes.

Sigue las instrucciones de tu médico

En este blog, hago hincapié muchas veces sobre la importancia de hacerle caso al médico. No estoy diciendo que un facultativo sea una persona infalible, pero es el experto en el tema, y que el paciente saque sus propios diagnósticos (con o sin la ayuda de internet) y no siga las instrucciones del médico es sin duda un error, que se puede pagar muy caro.
En el caso de las alergias, el no tomar la medicación prescrita puede tener consecuencias importantes, como por ejemplo que algunas dolencias se vuelvan crónicas y que la medicación deje de funcionar. Por eso es tan importante seguir las recomendaciones, y en caso de duda, volver a consultar con el médico.

Evita la exposición a las sustancias problemáticas

Es quizás lo más difícil de hacer para una persona alérgica, especialmente en algunos cosas en los cuales las sustancias abundan en el entorno. Sin embargo, se puede hacer un esfuerzo para reducir la exposición. Aquí vienen algunos ejemplos:
  • Evitar la exposición a irritantes (humos, polvos, olores fuertes, aire frío y seco, sprays, gases y vapores) así como a los cambios bruscos de temperatura.
  • Evitar salidas al campo o a zonas con abundante vegetación durante la primavera.
  • Realizar la limpieza de la casa con aspirador, retirar el polvo con una bayeta húmeda y, procurar que estas actividades no se realicen en presencia del paciente alérgico a los ácaros del polvo.
  • Mantener las ventanas cerradas durante las estaciones de elevada producción de hongos.
  • Evitar la humedad en las habitaciones y, en lo posible, en los cuartos de baño.
  • Evitar actividades que aumenten la exposición a pólenes y a hongos.
  • Retirar del ambiente doméstico los animales a los que se sea sensible.

Detectar las alergias

Esas recomendaciones y consejos se han hecho sobre la hipótesis de que el paciente ya conoce a qué sustancias es sensible. Pero no siempre es el caso, y algunas alergias o enfermedades llegan con el tiempo. Para eso es importante ir a consultar con el médico de cabecera, que a su vez dirigirá el paciente hacia un médico especialista en alergología, para hacer una serie de pruebas y determinar cuáles son las sustancias a evitar.  Es muy importante hacer esos tests, porque una vez identificadas las alergias, se puede adaptar la vida eliminando las fuentes de reacciones alérgicas, lo que aumenta drásticamente la calidad de vida.

5 consejos para conservar una buena vista

Para todos aquellos que tenemos la suerte de disfrutar del sentido de la vista, los ojos son nuestra primera ventana al mundo, y aunque está claro que con la edad su rendimiento disminuye, hay formas de conservar una buena vista durante más tiempo.
Por ello, he preparado una lista con cinco recomendaciones que te ayudarán a cuidar de tus ojos.

1º No abuses de tu vista

¿Eres de los que leen en la penumbra? ¿Puedes estar delante de una pantalla de ordenador o televisión durante horas? Si no quieres abusar de tu vista, siempre deberías asegurar una iluminación correcta cuando estés leyendo. Y si vas a pasar largos ratos delante de una pantalla, recuerda descansar tu vista cada media hora. Con mirar treinta segundos hacia el horizonte es suficiente para este descanso necesario.

2º Consulta a un oftalmólogo

Aunque no hayas identificado ninguna incidencia con tu vista, deberías acudir a clínica oftalmológica para prevenir problemas de visión de forma regular. Concretamente, antes de los 40 es recomendable ir cada 10 años, luego cada 5 hasta los 55 años, cada 3 años hasta los 65 y cada 2 años después. Si tienes antecedentes familiares de problemas relacionados con los ojos (glaucoma, catarata, desprendimiento de retina), tú frecuencia de consulta debería ser más mayor (pregunta a tu médico de cabecera).
Por cierto, si buscas médico, puedes usar el portal iGlobalMed para reservar cita, y tener acceso a la mayoría de oftalmólogos especialistas al mejor precio en tu ciudad.

3º Ponte gafas de sol

En España tenemos la suerte de disfrutar de muchas horas de sol, pero los rayos UV, tan útiles para la asimilación de la vitamina D por nuestro organismo, pueden ser un peligro para nuestros ojos. Por eso es importante llevar gafas de sol, incluso en invierno. Pero no vale cualquier par de gafas, cuando las busques asegúrate de que tengan un buen filtro UV.

4º Ten una buena alimentación

Para la salud en general es importante comer bien. En el caso de la vista, lo que ayuda esingerir una cantidad suficiente de vitaminas A, C y E, además de otros nutrientes específicos. La zanahoria, por ejemplo, es una buena fuente de vitamina A. Si tienes una alimentación variada y comes suficientes frutas y verduras, no te preocupes, seguramente tendrás la aportación necesaria para cuidar de tu vista. Y si no tienes una alimentación variada, deberías corregirlo, porque tiene muchos riesgos para tu salud, y no solo para tu vista.

5º Deja de fumar

Si todos los argumentos que has escuchado hasta ahora para dejar de fumar aún no te han convencido, que sepas que el tabaquismo también aumenta el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades oculares, así que no te lo pienses más y deja el tabaco.

martes, 7 de junio de 2016

Azúcar: veneno en expansión en tu cerebro.

El azúcar es uno de los sabores más populares en todas las culturas ¿Quién no ama un helado, una bebida gaseosa o un pastel de crema en algún momento del día? A pesar de esto, es importante reconocer que en cantidades desmedidas, ciertos tipos de azúcares tienen consecuencias en nuestro organismo que a largo plazo, se convierten en un problema de salud pública.
Hemos hablado en otro artículo de cuánto azúcar tienen las bebidas azucaradas y de su impacto en el cuerpo humano. También mencionamos consecuencias como la diabetes, la obesidad y hasta la infertilidad debido al consumo desproporcionado de alimentos dulces y con grasa. Pero ¿qué causa la necesidad de comer azúcar? Aunque no lo creas, tiene que ver con el cerebro.
En este caso y para hacerlo bien simple y divertido, compartimos contigo este video de TED que explica de forma didáctica el efecto que tiene el azúcar en tu cerebro para ser tan atrayente. Te invitamos a mirarlo junto con tus niños o por qué no, tú sólo, para entender la magnitud de ese bocado de dulce que parece tan inofensivo y cómo, en grandes cantidades, puede tener efectos casi adictivos.

Una de cada tres personas con hipertensión no sabe que la padece. ¿Y tu sabes?

El 17 de mayo se celebró el día mundial de la hipertensión, una de las  enfermedades con mayor impacto en la salud en la actualidad, afectando a cerca de mil millones de personas y causando 9.4 millones de muertes a nivel mundial.
La hipertensión es una enfermedad letal, silenciosa e invisible, que si no es diagnosticada y controlada puede pasar muchos años inadvertida, ya que en las primeras etapas de la enfermedad no suele ocasionar síntomas. Esta característica ha propiciado que se la conozca con el sobrenombre del  “asesino silencioso”.
Históricamente se consideraba que la hipertensión era una enfermedad que afectaba principalmente a países desarrollados, pero esta no es la realidad actual. Hoy en día supera a las enfermedades infecciosas como causante de muerte en países en desarrollo. En la región latinoamericana la hipertensión es cada vez más frecuente, se estima que el 30% de la población mayor de 20 años la padece y entre quienes la padecen, solo uno de cada cinco pacientes logra obtener un control adecuado de la enfermedad.
Existen distintos factores que contribuyen a que la hipertensión vaya en aumento:
  • Envejecimiento de la población
  • Estilos de vida no saludables (sedentarismo, elevado consumo de grasas y sal, tabaquismo y consumo excesivo de alcohol)
  • Sobrepeso y la obesidad
La buena noticia es que es posible desacelerar y controlar el problema de la hipertensión con medidas básicas. Una de las más importantes es la detección temprana. Para ello, se recomienda que toda persona mayor de 18 años se haga el chequeo médico correspondiente. La detección temprana permite un diagnóstico oportuno y brinda la posibilidad de recibir el tratamiento apropiado, el cual es muy efectivo si se complementa con ejercicio y dieta saludable. Al mantener la hipertensión bajo control, se reduce la posibilidad de complicaciones y se mejora sensiblemente la calidad de vida.
Se recomienda que todas las personas mayores a 18 años acudan cada dos años a que el personal de salud les mida la presión arterial, pero en quienes están en riesgo de padecerla o sufren alguna enfermedad, la medición debe ser más frecuente.
Para poder diagnosticar a un paciente como hipertenso se deben obtener 2 mediciones ambulatorias de la presión en las cuales se registre una presión igual o mayor a 140/90mmHg.  Una vez que el paciente es diagnosticado como hipertenso será clasificado por el médico en hipertensión primaria (o esencial) o hipertensión arterial secundaria.
  • La hipertensión primaria es la más frecuente y  se caracteriza por no tener una sola causa que la desencadene. Sin embargo sí existen múltiples factores de riesgo relacionados con ella, tal como lo comentamos previamente, además de padecer enfermedades como diabetes mellitus y colesterol elevado. La hipertensión secundaria es mucho menos frecuente y es aquella que se relaciona con una enfermedad o proceso específico como puede ser  el consumo de drogas, enfermedades específicas del riñón y de las arterias del cuerpo, además de algunos tipos de tumores.
  • La hipertensión arterial se asocia con un gran número de complicaciones, como son la insuficiencia renal, el infarto agudo al miocardio y hemorragia cerebral. Es importante recalcar que la probabilidad de que aparezca alguna de estas complicaciones aumentará conforme se incrementen el descontrol de la presión arterial, de allí la importancia de tener un control adecuado de la presión arterial. De hecho, todos los pacientes menores a 60 años de edad con presiones mayores a 140/90 mmHg y todos los pacientes mayores a 60 años con presiones mayores a 150/90 mmHg deben realizar modificaciones de su estilo de vida y recibir tratamiento farmacológico.
¿Qué podemos hacer para disminuir las cifras de presión arterial?
Las modificaciones del estilo de vida que logran disminuir los niveles de presión arterial son:
  • Alimentarse sanamente
  • Reducir el consumo de grasas y de sal
  • Bajar de peso; una reducción de 2 Kg en pacientes con sobrepeso obtiene beneficios en el control de la presión arterial
  • Consumir alcohol moderadamente
  • Realizar actividad física, independientemente de la edad se recomienda que las personas caminen por lo menos 30 minutos diarios
Estas medidas contribuyen a reducir las cifras de presión arterial; si no son suficientes, se debe de iniciar tratamiento farmacológico. Existe una gran variedad y opciones de medicamentos antihipertensivos; en todos hay  ventajas y desventajas, por lo que el tratamiento farmacológico de la hipertensión debe de ser iniciado por el médico quien debe tomar en cuenta las características propias del paciente y su contexto sociocultural. Por ejemplo, el estilo de vida y las enfermedades que padece de forma que se optimice el perfil de seguridad y beneficio del medicamento. 

El ajo: un universo de beneficios

Aunque no se puede considerar un alimento milagro y para que muchos de los efectos que se les atribuye sean significativos habría que comer una cantidad considerable de ajo, este alimento, por su composición, es un buen complemento para el tratamiento de algunas infecciones, trastornos metabólicos y afecciones cardiovasculares.

El ajo es un alimento vasodilatador gracias al compuesto alicina, lo que ayuda a que la sangre llegue a todos los rincones del cuerpo y que en cierto modo se prevengan las placas de ateroma formadas por el colesterol. Este efecto vasodilatador también ayuda a controlar la hipertensión y por tanto prevenir enfermedades cardíacas.

También posée propiedades antiagregantes, contribuyendo a evitar la formación de trombos sanguíneos, haciendo que la sangre sea más fluida, por lo que es un alimento excelente para personas que hayan tenido problemas de trombosis o embolias. Además el ajo es diurético, ayudando a la retención de líquidos y tiene efecto bactericida y antiséptico.


jueves, 2 de junio de 2016

10 pequeños grandes cambios para tu salud.

Tenemos al alcance de nuestras manos el poder de modificar algunos sencillos hábitos para disfrutar una vida plena y sana. Sencillos cambios como corregir la postura, variar la dieta, cultivar el intelecto o cuidar las emociones provocarán una mejora de tu salud en cadena. 


Salud es la inversión que conlleva mayor beneficio, te ofrecemos las claves para tratar de disfrutar de una vida plena.


1- Cuida tu cuerpo

La prevención y la detección precoz de la enfermedad son los dos pilares básicos para mantener el estado de salud. Además de tener unos hábitos de vida saludable, la vacunación es fundamental para la prevención. Respecto a la detección precoz, la realización dechequeos periódicos es clave: estudios urológicos para el cáncer de próstata y ginecológicos para cánceres de mama y cérvix, colonoscopias para el de colon, espirometría para EPOC, etc.


2- La postura

El dolor de espalda de uno de los malestares más extendidos y más sencillos de prevenir. Hacer ejercicios de flexibilización con pilates o yoga y potenciar la musculatura abdominal y dorsolumbar con natación o en el gimnasio son unos pequeños cambios con los que prevenir enfermedades de la columna. Incluso recorrer durante media hora tu barrio en bicicleta, ayuda en el porcentaje mínimo a tu espalda.


3- Menos plato y más zapato

Cualquier persona que desee ganar en salud, además de mejorar la dieta, debe aumentar la cantidad de ejercicio físico. Realizar 5 comidas al día, entre las que no deben faltar un desayuno completo formado por lácteos, frutas y cereales integrales y una cena ligera, no bastan para estar sanos: ponerse en forma nos ayuda a reducir los factores de riesgo cardiovascular, además de actuar como relajante emocional.


4- Duerme lo suficiente

No podemos vivir sin dormir. De hecho, dormir lo suficiente (7-8 horas) y con un sueño de buena calidad es fundamental para mantener una vida saludable.

5- Dale al play

Está confirmado: las personas más activas cerebralmente están más protegidas contra el deterioro cognitivo, lo que se traduce en bienestar y prevención de enfermedades como el alzhéimer o la demencia. Mantente activo socialmente, lee libros y periódicos, disfruta de la música y la pintura, aprende a tocar un instrumento o un nuevo idioma, haz pasatiempos… ¡Dale trabajo a tu cerebro y detén el deterioro cognitivo!

6- ¡Mójate!

El agua es fundamental para el cuerpo humano, tanto para ayudar a nuestro organismo a recuperar la que se pierde a través de la orina, el sudor o el aliento como para realizar uno de los deportes más completos y recomendables, en el que se trabajan todos los músculos, ligamentos y tendones: la natación.

7- Reserva 5 minutos al día para relajarte

Aunque los factores de riesgo más conocidos (tabaco, colesterol, hipertensión) son una parte importante, está comprobado que los factores psicológicos también son un gatillo de numerosas enfermedades cardiovasculares como el ictus, la angina de pecho o el infarto de miocardio.

8- Mira el cielo a diario

Habrás notado que tus ojos se resecan mucho los días que haces un uso continuado de tu ordenador o tu smartphone. Esto puede dañarlos porque genera estrés visual e incluso vista cansada y miopía. El mejor consejo para evitarlo es intentar mantener la pantalla al menos a 50 cm de distancia y aplicarte colirio cuando notes tus ojos secos. Tómate un breve descanso de tus pantallas cada 2-3 horas, mira al cielo o al horizonte y parpadea con frecuencia: ganarás en salud ocular.

9- ¡Sonríe!

Las emociones positivas, como la alegría, el entusiasmo, la satisfacción o el orgullo, son una fuente necesaria de bienestar y calidad de vida y proyectan una imagen nuestra más atractiva, lo que favorece que otras personas positivas deseen aproximarse a nosotros. Si evitas sonreír porque no te gusta el aspecto de tu boca, ponle remedio de inmediato con una ortodoncia, unas carillas de porcelana o un blanqueamiento dental. Porque si te ríes, liberas el estrés y la ansiedad y ganas en salud física y mental de manera inmediata.

10- Quiérete mucho

Verse bien es sentirse bien. Si alguna parte de tu anatomía no te gusta, sigue los nueve consejos anteriores: deporte, dieta equilibrada, manejo del estrés y abandono de los malos hábitos. Además, la dermatología y la cirugía estética te ofrecen variadas soluciones, tanto para corregir, como para mejorar (cirugía láser ocular, blefaroplastia, aumento de pecho, etc.).
 El elixir de la eterna juventud no existe, pero está en tu mano retrasar el envejecimiento y modificar tu imagen.

Además:  recuerda que hacerte un chequeo es la inversión que conlleva el mayor beneficio, el de tu salud, cuida la higiene postural en el trabajo o en tus quehaceres y realiza un mínimo de 10 minutos diarios de ejercicio,  Practica deporte de forma habitual y ponte unos objetivos reales a corto plazo al comienzo, si duermes poco o mal, aumenta el riesgo de padecer algunas enfermedades y disminuye tu calidad de vida.

¿Quedaste con dudas? Plantealas con un comentario y responderemos gustosamente.
FUENTE: reflexiones de los siguientes especialistas:Augusto Anguita (medicina interna, Quirón Teknon), Pablo Asensio (medicina interna, Quirónsalud A Coruña), Miguel Beltrán (odontología y ortodoncia, Quirónsalud Valencia),Giacomo de Benedetti (oftalmología, Quirónsalud Donostia), Julián Cremallet (Quirónsalud Zaragoza), Antonio de Dios (psicología, Quirónsalud Marbella), Ignacio Iceta (oftalmología, Quirónsalud Tenerife), Esteban Jódar (endocrinología, Quirónsalud Madrid), Fulgencio Molina(urgencias, Quirónsalud Murcia), Javier Moreno (medicina interna, Quirónsalud Campo de Gibraltar), Jaume Riba (cardiología, Quirónsalud Barcelona), Laureano Ribacoba (medicina interna, Quirónsalud Bizkaia), Concepción del Río (neurología, Quirónsalud Sagrado Corazón),Javier Romero (dermatología, Quirónsalud Málaga), Diego Ruiz (neurología, Quirónsalud Palmaplanas), Luis Sanado (traumatología, Quirónsalud Vitoria), Miguel Sánchez (psicología, Quirónsalud Torrevieja), Francesc Segarra (Hospital Universitari Dexeus) y el neurocirujano Manuel de la Torre.
LAURA MUÑOZ - QUIRÓNSALUD